No hay año en que no me sienta atraído por el Primavera Sound. Ese festival, poblado en su cartel por pequeños / grandes artistas de la escena alternativa, consigue erigirse año sí y año también en uno de los mejores que existen en el panorama europeo. Grandes medios como Pitchfork o Vice lo apoyan, y cientos y cientos de artistas hablan maravillas de la experiencia que supone tocar en un festival que mejora de forma progresiva. La edición 2012 se ha presentado de la forma más suculenta posible: con multitud de grupos de todos los géneros / subgéneros, y y con unos cabezas de cartel que quitan el hipo. Nosotros, ansiosos por descubrir lo que nos habían preparado Gabi Ruíz & cía, pululamos desde el jueves hasta el sábado noche en el Fòrum para disfrutar al máximo de una de las mejores experiencias musicales que se pueden disfrutar en nuestro país.
Todo empezó el jueves 31 de mayo a las 18:00. Tras sufrir la siempre inevitable cola para hacernos con el pase de prensa conseguimos acceder al recinto de forma apresurada. Habían muchas ganas de ver a Grimes, AKA Claire Boucher en directo, y no era para menos; la artista canadiense ha conseguido erigirse como una de las sorpresas de esta última temporada, y su directo se intuía realmente interesante. Curiosamente los primeros minutos de Claire en el PS12 empezaron francamente mal; su equipo empezaba a registrar tantos fallos técnicos que no le quedó otra que esperar a que se arreglase. Este hecho provocó un pequeño efecto dominó que llevó al público a recibir de forma un tanto fría a una Claire que iba decidida a hacer volar por los aires el escenario Pitchfork en el que estaba tocando. Afortunadamente la cosa se arregló bastante y pudimos disfrutar de algún gran momento, como aquel en el que sonaba ‘Oblivion’ mientras el séquito “hipster” de Grimes se subió al escenario para bailar al unísono del bailable single. La energía y el buen humor de Grimes pudieron ganar la partida al mal sonido del Pitchfork Stage. Grimes 1 – Condiciones técnicas 0.
La vuelta a Barcelona de Death Cab For Cutie era sin lugar a dudas uno de los platos fuertes de la jornada, y por eso no tardamos demasiado en dejarnos caer por el escenario Mini para descubrir de primera mano como sonaba “Codes & Keys” en directo. La tónica de la actuación fue similar a la vivida en Grimes, pero en este caso los fallos técnicos fueron superados por las tablas y el saber hacer de los estadounidenses. El setlist no se prodigó mucho más allá de los 11-12 temas, pero hubo tiempo para puntazos instrumentales (‘I Will Possess Your Heart’), nuevos temazos (‘You Are A Tourist’) y para rescatar viejos hitos del pasado (‘We Looked Like Giants’). Especialmente emotivo fue el momento que disfruté con un ‘The New Year’ que sonaba a la más pura gloria en ese insólito y arenoso paraje.
El hambre nos hizo disfrutar de un tercio del concierto de Beirut desde la lejanía. Aún y así apreciamos el “savoir-faire” musical de un grupo que muestra en directo un sonido un pelo diferente al disfrutado en álbumes como “Santa Fe”. Cierto es que en ambos existe ese punto tan cálido y buen rollista que nos gusta, pero encima del escenario los chicos de Zach Condon dan un protagonismo aún superior a uno de sus instrumentos más representativos: el acordeón. Con las últimas notas de ‘Vagabond’, y ya con la luz de la luna iluminándonos, raudos y veloces nos dirigimos al Ray-Ban Stage, lugar donde en cuestión de minutos iban a tocar uno de los protagonistas del festival: Refused.
Lo de los suecos en el Primavera Sound fue de puro acojone. A lo largo de trece temas, en los que se repasaron algunos de sus temas más representativos, Refused enloquecieron al personal con un auténtico castañazo de directo que aglutinó fuerza, potencia y un sonido bruto pero, a su vez, bien definido. Gran parte del impacto que provoca esta banda viene dado por un frontman, Dennis Lyxzén, que parece no haber perdido ni un ápice de la energía que lo definió en antaño.
Hubo algunos momentos emotivos, pero sin lugar a dudas las dos grandes canciones de la noche fueron ‘Refused Are Fucking Dead’ y un ‘New Noise’ que aún prevalece como uno de los puntazos punk / hardcore más dignos de ser vivido en directo. ¿Quién dijo que Refused habían muerto? Vivos lo están un rato y con todas sus armas, consiguieron que lo vivido esa hora en el Ray-Ban fuese de lo mejor que íbamos a disfrutar en esta última edición del Primavera Sound.
Antes de irnos a descansar nos quedaba degustar el plato que nos tenía preparado Alex Kapranos y sus Franz Ferdinand. Entremezclando temas viejos y temas nuevos (descubridlos en el otro post que les dedicamos de forma exclusiva) los escoceses hicieron vibrar al público con su habitual protocolo musical.
Sonaron ‘Ulysses’, ‘Take Me Out’, ‘This Fire’ y la siempre electrizante ‘Michael’ para deleite de un público que disfrutó saltando y bailando en un San Miguel que sonó de fábula para la ocasión. ¿El único contra de esta velada musical? Aquel “piloto automático” en el que los Ferdinand sumergen todos sus directos. Si fuesen un pelo más espontáneos, y Kapranos comunicase más, los creadores de “You Could Have It So Much Better” ganarían muchos enteros. Aún y así disfrutamos de la intensidad del mismo y, casi sin quererlo ni beberlo, salimos del recinto del Primavera esbozando una amplia sorpresa. Mañana más, y mejor.
Texto y fotografías | Pablo Porcar


























































